martes, 26 de julio de 2011

Mi mentirijilla de flan me ha ganado la primera batalla. Pero esto no va a quedar así.

Me he dado cuenta de donde hay que corregir:

* El caramelo debe ser hecho en otro recipiente y caramelizado el molde una vez atemperado; Porque cristalizó (a pesar del limón), pegando los frutos secos y rompiéndome la masa.

* El frío a 5 grados no es suficiente. Habrá que darle un golpe de congelador de unos 15' antes de desmoldar.

* Hay que sustituir la cola de pescado por agar en polvo, que mezclaremos con el almidón al desleír y coceremos de 8 a 10 minutos, en vez de 4 o 5.





Del sabor no digo nada más que ha durado media hora escasa en la fuente.



lunes, 25 de julio de 2011

Mentirijilla de flan de caramelo, nueces y almendras.

El reto era un postre sin huevo que tuviera, al menos, la apariencia similar a un flan. Ahí va eso.

Ingredientes: 750 ml. de leche; 75 grs. de almidón de maíz; 4 hojas de gelatina rehidratada; 125 grs. de azúcar, otros 150 grs. de azúcar para caramelizar; unas gotas de limón; 100 grs. de mezcla de almendra y nuez peladas; unas gotas de aroma de almendra; una gota de color de huevo.

Como se ha elaborado:

En un molde de rosca de vidrio refractario (Pyrex), con 150 grs. de azúcar y las gotas de limón,  se ha hecho el caramelo en el microondas. Una vez caramelizado el molde, se han colocado los trocitos de nuez y almendra, de modo que queden arriba al desmoldar.




Mientras, en un cazo, se ha puesto a hervir 500 ml. de leche con el resto del azúcar, el aroma de almendra y el color. Entretanto se calienta, desleímos el almidón de maíz en el resto de la leche fría. cuando rompa a hervir, añadimos la mezcla fría y cocemos a fuego lento, durante unos 4 minutos. Debe espesar. Retiramos del fuego, dejamos atemperar unos minutos y le mezclamos las hojas de gelatina.


Vertemos en el molde, sobre el caramelo y las nueces y almendras.


Finalmente, dejamos atemperar antes de meter en el frigorífico. A ver qué pasa cuando desmolde mañana.



Se me ocurre también la opción de poner en la mezcla un poco del caramelo. Más sabroso y más vistoso.

viernes, 22 de julio de 2011

Copieteando a SEC

Hace un par de días, el compañero Sabor en Cristal, publicó esta estupenda receta de risotto que, como todo lo que hace, seguro que es una maravilla. Es una pena que no se puedan transmitir los aromas por estos medios.
Este enlace es el de su blog, concretamente al post de la receta:


Y yo, claro, caprichosa, recordando que en el taller tenía setas shiitake, me decidí a hacerlo. Pero choco con un par de muros, que son el otro par de comensales en casa:

*Una, que no le ponga nata al arroz, que mucho le cuesta mantener el peso que con tanto trabajito ha perdido.

*El otro, además, que no se me ocurra echarle setas chinas de esas, ni champis, ni nada por el estilo.

Y ahí es donde entra en juego mi imaginación y mi picadora.

ARROZ SALTEADO CON JAMÓN, SETAS SHIITAKE Y ALMENDRAS:

Ingredientes: 200 grs. de arroz redondo común; 1 cebolla pequeña; c/s de ajo en polvo; c/s de perejil seco; 75 grs. de picadito de jamón serrano; 100 grs. de almendra repelada cruda entera; c/s de sal; 6 setas shiitake rehidratadas; 2 cucharadas de aceite de sésamo.

Modo de hacerse:

Ponemos 1 l de agua a hervir, con una pizca de sal en una olla, para hervir el arroz. Lo cocemos durante 8 minutos y luego colamos y enjuagamos hasta quitarle el almidón y el calor.

Mientras, en sartén, ponemos a calentar el aceite de sésamo, y salteamos las almendras enteras.

Picamos, mezclado en la picadora, la cebolla, el ajo, el perejil y las setas rehidratadas. Una vez tostadas las almendras, añadimos esta mezcla al sartén y salteamos. A continuación añadimos el picadito de jamón y, por último, el arroz.



Remover y saltear durante unos 10 minutos, rectificar de sal y ya lo tenemos listo. ¡A la mesa inmediatamente, antes de que se enfríe!

miércoles, 20 de julio de 2011

Hoy me han regalado una joya.

Hoy, Frutas Colomina, me ha enviado una de sus impresionantes naranjas confitadas. Ha sido una sorpresa agradable. La sensación es de entre lástima por abrirla y ganas de partirla y comérsela entera. Tiene la piel acanalada y cortada, lo que seguro que forma parte del proceso de elaboración. Se ve jugosa y parece que, cuando la abra, brotará de la pulpa "miel de naranja". 

He aquí:



¿No es preciosa? Ahora solo me queda pensar qué voy a hacer con ella. Aunque creo que ya lo tengo casi decidido. 


sábado, 16 de julio de 2011

Unas recetas sencillas y caseras.

Hoy hemos elaborado un menú de lo más sencillo: Un queso de cabra aderezado con AOVE, una ensalada simple de cogollos, unas almejas al ribeiro, pan de molde y helado de vainilla.

Almejas al ribeiro:

Ingredientes: AOVE, 1/2 kg. de almejas, media cebolla, dos dientes de ajo, c/s generosa de perejil fresco,  un vasito de vino de ribeiro y media cucharadita de fécula de maíz.

Modo de hacerse: 

En cazuela de barro y a fuego muy lento, pochar la cebolla muy bien picada en el AOVE; añadir los ajos laminados y, por último, el perejil. Siempre tapado.

Una vez esté listo, añadir la fécula de maíz, revolver, añadir el vino, mezclar y remover bien, y dejar reducir un par de minutos. 

Añadir por último las almejas bien limpias y volver a tapar. Estará terminado cuando las almejas estén abiertas.

Nota: Hoy día, casi siempre, las almejas vienen limpias de arena. Si no es el caso, la forma de que la suelten toda es dejarlas en remojo en una solución sobresaturada de sal común templada (nunca caliente). Luego se aclaran bajo el chorro de agua frío, entre las manos, chocándolas entre sí.




Pan de centeno de molde:

Ingredientes:  300 grs. de harina de centeno; 200 grs. de harina común; 25 grs. de levadura de panadería; 375 ml. de agua; 1 cucharadita de sal y 1 cucharadita de azúcar.

Modo de hacerse:

Poner en un bol el agua templada con el azúcar, la sal, la levadura y remover hasta disolverlo todo.

Añadir las harinas y revolver, primero con varilla y luego con espátula.

Encamisar un molde con papel sulfurizado y verter en él la mezcla. Dejar reposar a 40 grados durante 45'.

Precalentar el horno a 200 grados e introducir el pan, horneándolo denttro del molde durante 25' y 15' más en el papel fuera del molde.



Helado de vainilla:

Ingredientes: 1/2 l. de nata líquida para montar; 150 grs. de azúcar y 3 gotas de esencia de vainilla.

Modo de hacerse:

Poner en un bol la nata con el azúcar y la vainilla y semimontar, como un chantilly. Verter en la heladera y terminar de helar. 

Nota: No lleva demasiada azúcar porque se hizo con la idea de emplatarlo sobre galleta maría o bizcocho.


lunes, 11 de julio de 2011

Un paseo por la Sierra Norte de Sevilla

El sábado anduvimos de visita por algunos pueblos de la Sierra Norte de Sevilla. Nos hizo una temperatura excelente. Poco más allá de las doce del mediodía, aún andábaos a 29 grados. La primera parada, según costumbre, la hicimos en El Pedroso, donde compramos carne y paté de venado de Nortecaza. En este pueblo se celebra, todos los fines de semana más cercanos a la Purísima (La Inmaculada Concepción) una feria de productos de la Sierra Norte de Sevilla, que ocupa todo el mercado de abastos municipal y que da a conocer productos de alimentación y artesanía que son un deleite: Chacinas, licores, vinos, quesos, incluso materiales de construcción...

Continuamos hacia Cazalla de la Sierra, donde paramos, también como siempre, en casa Rivero, para llevarnos algunos de sus productos caseros del cerdo ibérico de bellota: Chorizo, morcilla y salchicha (ésta última para cocinarla), así como un poquito de jamón cortado... y, claro, una botellita de aguardiente de orujo de El Clavel, que no es fácil encontrar. Esta vez nos contaba don Francisco Rivero que El Clavel, en Cazalla, tiene tres tipos de clientes fijos: Los más mayores consumen el anís seco; los menos mayores, el anís dulce y los golosos (sobre todo señoras) el licor de guindas. Por eso, para encontrar el aguardiente de orujo de El clavel, hay que ir, casi siempre, a buscarlo fuera del pueblo.

Y luego a la zona de recreo de El Martinete. Bordea la carretera desde Cazalla a la Ribera del Huéznar, que nace en San Nicolás del Puerto, donde existe un parque con merenderos entre un montón de vegetación natural donde puedes pasar horas mirando nacer el río Huéznar desde la tierra, e ir cogiendo fuerzas para caer en cascadas en la parte alta de El Martinete. Y otra parada: Ésta para darnos un baño en el agua helada del río. Sin protección solar. No es necesaria porque la vegetación es frondosa y solo hay sombra. Ni siquiera mis fotofóbicos ojos echan de menos las gafas de color marrón.

Y a comer a Guadalcanal. Al restaurante El Serón. Que no es el mismo (se nota un traspaso y un cambio de carta y de cocineo en general) desde la última vez que lo visitamos. No obstante, conserva el mismo trato familiar de siempre. De allí nos trajimos una garrafa de aceite de la Cooperativa de Guadalcanal. Ese es uno de los tres AOVE que más me gustan. Un lujo para el paladar y un adorno, por su color y espesor, para cualquier plato.

Y hasta Malcocinado llegamos esta vez. Ese pueblo hay que investigarlo más. No es posible que no haya absolutamente nada, excepto una panadería que solo abrió para despacharnos unas perrunillas y unas galletas de leche, típicas de allí y de otros pueblos cercanos. Y, cómo no, una cooperativa del aceite. Pero, claro, Malcocinado ya no es Sierra Norte de Sevilla, sino Campiña Sur Extremeña.

Hora de volver a casa: Sobre nuestros pasos. El coche nuevo se porta de maravilla. Al pasar por Cazalla de vuelta, descubrimos, ya solo para merendar, el Restaurante Cortijo Vistalegre, parece que recién inaugurado la primavera pasada. Un maravilloso centro de eventos cuya descripción se me va de las manos por el paisaje, el enclave, la decoración... pero sí puedo decir que tienen una cocina híbrida entre lo creativo y lo tradicional, con una carta de postres excelente. Merendamos tiramisú y una tarta de manzana elaborada a modo de pudding, emplatada con una salsa hecha de lo que parecía un almíbar de licor de guindas. 



Caía una tarde preciosa. Templada, que no calurosa y, aunque daba más que pena abandonar el sitio y la tierra del parque natural, no quedaba más remedio que ir pensando en volver a casa. 

miércoles, 6 de julio de 2011

El problema no es la fibromialgia, sino su diagnóstico.

Conozco a Raúl desde que era un bonito y gracioso pequeñajo. Era entonces un niño del que en mi casa se decía que era travieso, aunque a mí nunca me lo pareció. De carácter abierto, alegre y sociable, lo he visto convertirse en un hombre (de profesión, a priori, delineante) al que he perdido de vista por períodos por haber estado recorriendo mundo y atesorando lenguas y culturas. De actitud simpática y mente abierta, buen conversador, lo he visto venirse abajo poco a poco en los últimos años, aquejado de dolor físico que le iba parando la vida a los treinta y pocos años de edad. Le he visto aprender y acuñar términos médicos a unos niveles a los que parecía un profesional de la medicina. Términos de los que yo solo puedo trasladar que se le iba la vida, el ánimo, las ganas de lucha, la movilidad... ¡Cuántas cosas podría estar padeciendo con esos síntomas! Y ninguna terminaba de ser el diagnóstico, sino el posible diagnóstico. Desde enfermedades autoinmunes, hasta dolencias psicosomáticas... ufff... ¿cómo lucha uno, si no conoce al enemigo? ¡Eso es lo peor!.

Hace un par de días me lo he vuelto a encontrar, y creo que el dolor físico es el mismo. Pero el ánimo era otro totalmente opuesto. Ahora sí que está luchando y sabe contra qué. Así que, por consideración y por estima, invito a cualquiera que me lea a visitar su blog, para que cada cual haga lo que crea oportuno con la información (unirse, empujar, criticarla, etc.).

Esta misma mañana, andaba dándole vueltas al asunto y vine a caer en el muro de mis ciberamigos en Fb., Dietistas y Nutricionistas del Sur, e hice un comentario, siempre desde la casi ignorancia de la que siempre me jacto. Y ésto fué lo que hemos comentado:



Parece que, últimamente, se está descubriendo una relación directa entre enfermos de fibromialgia y una intolerancia a determinados (muchos, por cierto) alimentos. ¿Es posible? Si eso fuera cierto, la solución sería complicada, pero estaría bajo control. 



Dietistas - Nutricionistas del Sur Últimamente se está relacionado la fibromialgia con la ingesta de determinados alimentos. Estas pruebas están ligadas a la liberación de histamina. Algunos pacientes refieren ciertas mejoras al moderar el consumo de ciertos alimentos que dan cantidad altas de histamina en estos test. No obstante, habrá que esperar a que haya estudios con una significancia estadística alta.


Me parece que, en estos momentos, el gran problema es de diagnóstico, más que otra cosa. Las personas fibromiálgicas que conozco (cercanas son tres) han sufrido mucho hasta dar con lo que tenían. Lo peor de una enfermedad no es vivir con ella, sino el desconcierto de no saber contra qué luchas. En breve voy a escribir en mi blog sobre eso, porque hay alguien a quien estimo que lleva años creyendo que tenía "algo malo".







En fín. Éste es el enlace al blog que mi amigo Raúl ha creado para seguir luchando:




Iba a desearle suerte, pero mejor, visto lo visto, le desearé fuerza y ánimo.

lunes, 4 de julio de 2011

Unas filloas como tapa especial y/o entrante.

Ayer mismo diseñamos tres variedades de relleno para tapas de filloa, todas saladas; dos de ellas en frío y una en caliente:

* De roquefort: Tapa fría de filloa rellena de crema de roquefort y decorada con cebolla caramelizada y confitura de piquillo.







* De ibéricos: Tapa caliente de filloa rellena de crema de jamón ibérico con daditos de queso viejo y caña de lomo (ni me dejaron fotografiarla).

* De salmón: Tapa fría de filloa rellena de crema montada a la mostaza dulce, con salmón al vapor desmigado y decorada con eneldo fresco. Ésta y su toque danés, como no podía ser de otro modo, es un homenaje al abuelo Henning.