lunes, 9 de mayo de 2016

TARTA TATÍN DE MANZANAS, PERAS Y PLÁTANOS

 El secreto de una correcta elaboración del Tatín, no pasa por decidir qué frutas le ponemos, ni si lo hacemos con hojaldre, masa quebrada, sablee, masafrola o de bizcocho, sea cual sea la masa que utilizamos normalmente, o pruebas que queramos hacer.

El concepto del Tatín consiste en caramelizar las frutas, ponerlas en el fondo de un recipiente para horno, cubrir con la masa, y hornear, obteniendo una tarta de frutas caramelizadas al darle la vuelta para desmoldar.

No entraré en contar la historia del error culinario que dió lugar al invento de esta tarta, que seguro que ya casi todos sabemos cual es, pero estoy más que segura de que aquello, a la fuerza, tenia que saber a azúcar quemada, con el amargor que supone. Personalmente creo haber obtenido una receta mejorada, para obtener el mismo resultado, pero con mejor sabor. 

Como todo, es cuestión de gustos. Intento ser lo más técnica posible en mis explicaciones, para que quien se decida a elaborar este Tatín, pueda cambiar ingredientes sin riesgo de estropearlo.

Tengamos en cuenta que, al parecer, la Tarta Tatín original, es de manzana y masa quebrada; Esta que presento, es de manzanas, peras y plátanos, y un bizcocho genovés. La he horneado en una fuente de cristal refractario. Ahí va:

Ingredientes para el caramelizado: Un plátano, una pera y una manzana; 6 cucharadas soperas colmadas de azúcar común; medio limón y medio palo de canela; una pizca de sal y una nuez de mantequilla.

Procedimiento: Pelamos y troceamos las frutas, y las rociamos con el zumo del medio limón para que no se oxiden. Ponemos en un perol el azúcar al fuego, hasta que caramelice. Añadimos la mantequilla y removemos hasta que se funda. Añadimos la fruta, el casco del limón exprimido, la canela y la sal. Dejamos cocer solo diez minutos a fuego medio. Las frutas soltarán jugo y se hará una especie de sopa de frutas caramelizada. Si no fuera así, añadimos un poquito de agua y dejamos cocer dos o tres minutos más. Desechamos el casco de limòn y la canela, esparcimos por el fondo de la fuente del horno y reservamos.

Ponemos a precalentar el horno a 180 grados centígrados.

Ingredientes para la masa: 100 grs de harina de repostería de buena calidad, 3 huevos y 100 grs. de azúcar común.

Procedimiento: Separamos las claras de las yemas y las montamos. Cuando estén casi firmes, añadimos el azúcar y, cuando obtengamos un merengue, añadimos las yemas y mezclamos bien y, poco a poco y con cuidado de que no se nos baje la crema que hemos obtenido, añadimos también la harina, incorporándola con una lengua cuidadosamente. 

Vertemos la masa despacio sobre el caramelizado, extendemos con la lengua o una espátula y horneamos durante 20 minutos, o hasta que el bizcocho quede dorado. Este debería ser su aspecto:




Inmediatamente después de sacarla del horno, desmoldamos nuestra tarta en una fuente, dándole la vuelta como si fuera una tortilla, para que nos quede así. 




Porcionamos, emplatamos, y servimos caliente. 






Algunos consejos:

Con estos ingredientes, la tarta de para entre seis y ocho raciones. No obstante, suele pasar que se nos enfríe antes de terminarla. Recomiendo, llegado el caso, recalentarla en el horno. En el microondas, este bizcocho se pone duro.

No requiere más decoración. De por sí tiene un aspecto precioso (como siempre perdón por mi mala maña fotográfica). Sin embargo, en mi opinión, no le iría nada mal, una decoración en los bordes con nata montada.

Al desmoldarla no se pega nada de nada. No obstante, veo la conveniencia de pasar un cuchillo entre el borde del bizcocho y el molde por si acaso.

Si se prefiere, se puede hacer en moldes de cartón desechables. Vienen encerados, como el papel sulfurizado, y aguantan perfectamente el líquido.

Una vez experimentada la primera, lo demás es cuestión de cambiar frutas y masas, utilizando nuestra imaginación, y nuestra costumbre.

¿Te animas?

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