martes, 24 de marzo de 2015

Torrijas Cordobesas

Lo único que éstas torrijas tienen de particular, es que son rellenas de crema pastelera. Por lo demás, cada cual las hará con su receta de siempre: Bañadas en vino o en leche; rebozadas en azúcar y canela o en almíbar de miel. Pan de molde para torrijas; pan de viena...

En éste caso las he elaborado con viena andaluza de Polvillo, bañadas en leche y he rebozado la mitad en azúcar y canela. He cocido la otra mitad en almíbar de miel.

Paso a explicar cómo elaborar una docena de ellas. Necesitamos hacer elaboraciones para las torrijas en sí, para la crema pastelera y para el almíbar de miel, así como un plato de azúcar y canela:



Ingredientes:

Para 12 torrijas: 2 vienas andaluzas de Polvillo asentadas desde la víspera; 1/4 l. de leche; 2 huevos; abundante aceite de oliva de sabor suave para freir y dos tirillas de cáscara de limón.

Para la crema pastelera: 250 grs. de leche; 1 huevo; 37 grs. de harina común; 37 grs. de azúcar; ralladura de limón, un palo de canela y 15 grs. de mantequilla.

Para el rebozado de azúcar y canela: la base de un plato hondo de azúcar, y 2 cucharadas de canela en polvo.

Para el almíbar de miel: 250 grs. de miel de buena calidad y 100 cc. de agua.




Procedimiento:


Lo primero que hay que elaborar es la crema pastelera, porque necesita atemperar o enfriarse del todo, para poder rellenar las torrijas. Lo hacemos poniendo en un cazo al fuego la mitad de la leche, con el azúcar diluída, el palito de canela y la ralladura de limón.

En un cuenco, en el resto de la leche, desleímos la harina y batimos con el huevo.

Cuando la leche del cazo rompa a hervir, le sacamos la canela y le añadimos la mezcla del cuenco, removiendo con varilla contínuamente, a fuego medio, hasta que cuaje (unos 4 minutos). 

Fuera del fuego, añadimos la mantequilla y removemos hasta su total disolución y mezcla. Atemperamos y pasamos a una manga pastelera con boquilla lisa y reservamos en frío.

En segundo lugar, preparamos las rebanadas para las torrijas. Lo hacemos eliminando los picos redondos de los finales de las vienas y cortando el resto en doce rebanadas cada una. Obtenemos 24 rebanadas que disponemos en una bandeja y cubrimos con un paño blanco.

Tomamos 12 rebanadas y las untamos generosamente con crema pastelera. Tapamos con cada una de las otras doce torrijas, a modo de sandwich.

Disponemos un plato hondo con la leche y vamos remojando cada uno de nuestros "sandwiches", que volvemos a colocar en la bandeja. Ahora es el momento de poner el aceite con las cáscaras de limón a calentar. Cuando éstas estén fritas, las sacamos y las desechamos.

Rebozamos cada "sandwich" en huevo batido y freímos en el perol de aceite donde hemos frito las cáscaras de limón (ya una vez sacadas y desechadas). Una vez doradas al gusto, las vamos colocando en papel absorbente para que suelten el aceite sobrante.

En tercer lugar, ponemos en una olla más amplia de fondo que honda, la miel con el agua. Dejamos que hierva unos minutos removiendo; espumamos y vamos sumergiendo las torrijas, dejándolas cocer un par de minutos. Las vamos sacando a una fuente honda y las bañamos con el almíbar sobrante.

Por último, si decidimos hacer las dos variedades, rebozamos las torrijas restantes, antes de que se enfríen, en un plato hondo donde hemos mezclado bien el azúcar y la canela.



Resultado

He aquí:





Unos truquitos:

  • Si después de cocer las torrijas en el almíbar de miel resulta que queda demasiada cantidad para bañarlas, no queremos ahogar las torrijas, así que dejamos el almíbar dos o tres minutos más en el fuego destapado, y que reduzca un pelín. Cuidado, porque si nos pasamos caramelizará.
  • Para mi nueva vida sin gluten y sin lactosa, utilizo maizena para la crema, barras de pan sin gluten y leche sin lactosa, tanto para la crema como para mojar las toriijas. Con mucho cuidado, porque el pan sin gluten se desmiga con mucha facilidad. La crema pastelera nos ayuda, amalgamando un poco la miga del pan.
  • Las torrijas son entretenidas de hacer, pero el resultado es siempre bueno. Y estas, cordobesas, son de lujo. Luego viene la creatividad de cada cual, para rellenar las torrijas de tipos de crema, o compotas, mermeladas, etc.


3 comentarios:

  1. No las he probado rellenas nunca, porque aquí suelen hacerse sencillas, en vino o en leche. Pero habrá que ponerse!

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  2. Te animo a ello, Jorge. Te van a encantar. Gracias por tu visita y por tu comentario.

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  3. Te animo a ello, Jorge. Te van a encantar. Gracias por tu visita y por tu comentario.

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