miércoles, 5 de diciembre de 2012

Gominolas de Lagar de Salado tinto



Hace casi un par de semanas, tuve el gusto de asistir a una cata en una bodega de Umbrete (Sevilla). En este enlace se puede acceder a la crónica, donde cuento con cuanto detalle fuí capaz, todo el evento: 


Aunque soy abstemia por principios, "los fundamentalismos nunca son buenos", que diría un caballero al que tengo especial estima, y anduve probando cada copa que me caía en las manos. Entre otras el tinto Lagar de Salado que, lejos de gustarme o no gustarme (no puedo tener opinión de lo que sigo sin conocer), me inspiró convertirlo en la base de una elaboración para decorar platos de carne en las fiestas de navidad. Así que he aquí mis Gominolas de Lagar de Salado Tinto. Y es que la cabra tira al monte; y servidora lo tira todo  a los fogones.

La técnica consiste en reducir cierta cantidad de tinto Lagar de Salado (en éste caso), aproximadamente 400 cc., al 75%, especiado con un palo de canela, cuatro clavos de olor y dos cucharadas soperas de azúcar común. De modo que, en unos 5' de hervor, obtuve 300 cc. de líquido. Dejé atemperar y agregué tres veces la cantidad recomendada de cola de pescado para gelificar (9 o 10 hojas), convenientemente rehidratada, claro (supongo que no es una técnica que tenga que explicar). 

Metí en moldes y éste ha sido el resultado:

Éste coronará unos piononos de paté de jabalí




Las posibilidades son múltiples. Se me hace apropiado para decorar platos de carne, sobre todo de caza. En mi mesa, este año, el plato principal será un lomo de ciervo en su jugo con caramelizado de patatas parisinas y gominola de Lagar de Salado tinto.


Decoración hecha con plantilla navideña y azúcar glas.

Éstas decorarán el plato de lomo de ciervo en su jugo con caramelizado de patatas parisinas y  gominola de tinto Lagar de Salado.






Pero ojo: No nos confunda la palabra "gominola". Ésto no es para niños. De hecho dudo que guste a alguno, porque no va totalmente reducido y conserva un poco de la fuerza del alcohol. Es del estilo de un Danish gloog cup, pero sin pasas y con el toque de un vino andaluz. Y en frío, claro. Hay que tener cuidado al decorar los platos calientes, para que no se nos mezcle y se nos deshaga en salsa antes de llegar a la mesa.

¿Te atreves?  

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  2. estoy por irme a tu casa estas navidades y probar esa cenita con esas "gominolas"...joe!, voy por el babero!!!!!!!!!!.

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  3. ¡pos vente! te pongo el calentito y no pasas frío ni ná.

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