lunes, 26 de noviembre de 2012

Visita y cata en Umbrete: Bodega Salado.

     El viernes anduvimos de cata. El evento estaba organizado por Bodega F. Salado, en Umbrete, un pueblo del corazón del Aljarafe sevillano, conocido por su mosto.

   Pero resulta que no solo de mosto vive Umbrete. Y ésta familia tuvo a bien agasajarnos con todo un catálogo de vinos que están lanzando al mercado. Amén de unas tapas y un arroz que hicieron las delicias de todos los asistentes.

    Acudimos en grupo Mari Carmen y Enrique (Delicietas), Ranier Sepúlveda (Comiendo por Sevilla) y una servidora. 

    Estas imágenes siguientes son de la entrada del recinto de la bodega, que data de 1810, caracterizándose siempre por todo su proceso de elaboración propia. Tienen tantas "tablas", tanta historia y tantas cosas que mostrar, que están preparando la próxima inauguración de un Museo del Mosto.

     En cuanto entras en las instalaciones, no ya en la bodega propiamente dicha, sino desde el primer patio, es otro mundo. Hay paz y encanto. Fuimos recibidos con amabilidad familiar tal, que enseguida, fuimos todos amigos. Estas imágenes se corresponden con las primeras cosas que llamaron mi atención, especialmente, por la solera que todo lo que allí hay rezuma.


La entrada a las instalaciones

El segundo patio. 

Placas cerámicas identificativas de la casa.

Placas cerámicas conmemorativas.
      Esta siguiente imagen es de la bodega donde descansan los vinos, donde se celebró la cata y donde estuvimos todos reunidos y divertidos hasta bien entrada la tarde. La bodega es especialmente fresca y húmeda y lleva en el aire el aroma de los vinos que contiene cada una de sus botas en una mezcolanza que da al ambiente la importancia de lo que allí se está haciendo.

La vista principal de la bodega
      En el fondo de la bodega dispusieron la mesa donde se celebró la cata, guiada por Juan Alberto, el enólogo de la casa. Tuve la suerte de tener como compañeros de mesa a los señores de la Asociación Apolo y Baco  (Jazz-vinos-literatura) que resultaron ser muy entendidos tertulianos y amenos y grandes conversadores. He de confesar que tanta didaxis junta ha despertado mi curiosidad por el mundo de los vinos.

El fondo de la bodega

     Lo primero que nos ofrecieron, nada más llegar, fue un mosto que era un riquísimo pedazo de uva líquido, directo de la bota al cristal. De ello se encargaban personalmente nuestros anfitriones, los hermanos Salado, a quienes vemos en la siguiente imagen en plena faena.


      Este mosto no entraba en la cata. El motivo de la misma era dar a conocer otros cinco vinos. ¿no es una maravilla?

el mosto que degustó una servidora

      Y, aunque éste no entraba en la cata, Juan Alberto nos explicó sus características y nos ayudó a saborearlo mejor.

Juan Alberto, entendidísimo y didáctico enólogo.

      No llegábamos todos a la vez, claro. Íbamos llegando los grupos poco a poco,  y  Rafael Salado siempre pendiente de que no faltase el mosto a todos los que entraban. Oportunamente, se nos ofreció un queso de leche cruda de oveja excelente  y una caña de lomo que creo que es la más rica que he probado nunca.

D. Rafael Salado

El queso y la caña de lomo que también comercializan

La familia de bodegueros y su enólogo

La mesa de los productos que se degustaron
      Sobre la mesa tuvimos hasta cinco vinos: Manzanilla, Blanco, tinto, espumoso y dulce. Cuando nos sentamos a la mesa, en la introducción que Rafael Salado nos hizo, me llamó la atención el comentario de "queremos comercializar vinos para el público al que no le gusta el vino". Esto es lo difícil. Llegar al paladar del entendido y del profesional, se me hace más fácil que llegar al público no entendido, entre el cual me encuentro. Hubo opiniones de todos los gustos de quienes entendían. Yo casi que no tengo opinión; no es tan osada mi ignorancia. Preferí, eso sí, unos sobre otros, seguramente dejándome llevar por mis preferencias golosas.

Los vinos que componían la cata.
      Antes del vino dulce se nos ofreció este arroz al que no ví ningún "pero" que ponerle. Ni salado, ni soso, ni duro, ni blando, ni seco, ni caldoso ¡qué bueno estaba! ésto fué la opinión generalizada.


El plato de arroz

      Al final de todo, ya levantados de la mesa, tuvimos el honor (si, honor) de probar un vino dulce que lleva "durmiendo"  en aquella bodega más de 80 años. ¿he dicho vino? quiá, era caramelo. Es una de esas joyas que las familias tienen para su disfrute y que nadie más que ellos debería tocar. Fue un importante gesto de generosidad por parte de nuestros anfitriones.


     Por último, visitamos la tienda. Allí tienen expuestos todos los productos que ofrecen y están abiertos en venta al público. Excepto domingos por la tarde, tienen abierto todos los días. Además de los vinos y vinagre, tienen también aceitunas, aceite, chacinas, conservas... Digno de verse. No te vas de allí sin "picar", seguro.


Los vinos expuestos en la tienda

Olivas y aceites expuestos en su tienda

La vitrina de su tienda y sus productos
     ¡ah, y esto me encantó! Son botellas de Umbrejito, el rebujito de Umbrete, que también se puede adquirir en la tienda. xdddd.
El Umbrejito. xdddd...
      Como siempre, lo pasamos de maravilla. Disfrutamos, desvirtualizamos algunos rostros y aprendimos. Y, entre paréntesis, vuelvo a pedir disculpas por la calidad de las fotos y agradezco al destino que no tenga que ganarme la vida con ellas. xddd.

4 comentarios:

  1. jajajajaja.......eso mismo te iba a decir yo, Lochy querida, como critica un 10, pero como fotografa dejas mucho k desear, aunque conociendote to es ponerte y lo harias tb de maravilla. Ahí tuviste k catar no?....no digo el arrocito, k tenia una pinta buenisima, digo los vinitos...k tb la tenian, pero se acaba bien o de aquella manera?, k luego hay k cojer el coche y si te para la poli k les dices: "berdone agente, ej k vengo de una gata".....jajajaja. Un besito Lochy, me gusta k te lo pases divino.

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  2. jajajaja, Carmelita, eres un demonio. Tuve, tuve que catar y "catuve", claro. Pero se puede probar todo lo que probé en cantidad que no se de positivo. Como ya sabes no bebo y seguro que lo hubiera notado yo antes que la maquinita de la poli.

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  3. Fue verdaderamente un momento único, disfrutando de los caldos de Bodegas Salado. Me sorprendió enormente el enologo con sus comentarios sbre los vinos. siempre me quedo embobado cuando aprendo algo nuevo. Yo entiendo de vinos un poco, el que me gusta a mi, es el mejor, con diferencia. Felicidades a todos los que pudimos compartir aquel momento Salado.
    Paco Alvarez (Vértice Catering)

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  4. Lo cierto es que pasamos muy buen día, y creo que vamos a guardar un grato recuerdo durante mucho tiempo. Fue un placer conocerte, Paco. Gracias por visitar mi blog y por tu comentario.

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