viernes, 20 de abril de 2012

NATA MONTADA EN CASA

          La única diferencia entre las natas para montar y de cocina es el porcentaje en grasas. Siempre he sido de tener solo nata para montar y añadir menos cantidad con más caldos cuando la uso para cocina. 

            Pero a la hora de montar, la cosa es más peliaguda, porque a veces se bajan y no sabemos por qué. Pues bien. El por qué es muy simple. Hay tres factores que influyen al trabajar con nata para que ésta monte bien y para que después no se baje. A saber: Temperatura, estabilizantes y porcentaje contenido en mat. grasa. 

         Sin estabilizantes y muy en frío, incluso con un punto de congelación, podemos montar, con un resultado óptimo, natas que contengan desde el 30% de mat. grasa. Sin embargo, bajará en menos de una hora. Para que ésto no pase, podemos añadir estabilizantes de los que hay en el mercado (ojo, que normalmente ya trae alguno que resulta insuficiente) o, simplemente una mijilla de gelatina neutra en polvo (la mijilla es una unidad de medida orientativa, típicamente andaluza, que invita a leer las instrucciones de la caja).

          No obstante todo ésto, lo más fácil es conseguir una nata líquida que contenga a partir del 35% de mat. grasa y se nos va a montar con una firmeza y estabilidad óptima que durará días. Entonces ¿por qué todo éste rollo?

         Pues porque una nata que tiene un 33% de mat. grasa es de sabor más suave. Ideal para gelificar, hacer helados o para montar muy en frío, o emplatar y consumir enseguida. Hacendado es la marca que más me gusta por su relación calidad/precio. Pero para montar con firmeza y duración, la de la Central Lechera Asturiana es perfecta. Tiene un 35'1% de materia grasa. No digo más. ¿Cara? sí, un poquillo. Mejor me compro la de la marca DIA, que tiene un 35%, suficiente y, por como queda, seguro que tiene una jartá (unidad de medida también orientativa, típicamente andaluza, que significa que va sobrada) de estabilizantes.

            Y ojo al montar: Siempre muy fría y teniendo mimo y cuidado con el tiempo, porque tarda tres segundos en pasar de ser nata montada a cortarse, separar el suero y convertirse en mantequilla. No habrá que tirarla, pero tendremos que pensar en hacer otra cosa. Así que, siendo una nata líquida que contenga a partir del 35% de mat. grasa, aunque no quede totalmente firme, no se nos va a bajar. Lo prometo.

          Y para darle sabores, se puede aromatizar con lo que se quiera. preferiblemente en polvo. Sin embargo, un par de gotas de algún extracto no le van a hacer ningún daño.

Y aparte de todo ésto: ¿Qué tal el reto de montarla manualmente, a golpe de varilla en mano? da mucha satisfacción. Pero eso, allá cada cual. xd.

2 comentarios:

  1. SI HUBIESE LEIDO ESTO EL DIA K HICE LA TARTA DE LECHE MERENGADA NO ME HUBIESE PELEADO CON LA NATA.

    ResponderEliminar