domingo, 17 de abril de 2011

El menú del nazareno

Hoy era su dia. Lleva más de dos semanas preparándolo todo al detalle: 

* Yo misma le corté el pelo hace exactamente dos domingos porque opina que hoy lo tendría lo justamente necesario para que la badana del capirote no le  haga daño y, a la vez, no le de calor.

* Al lunes siguiente, cuando volvió de trabajar, se encontró satisfecho de ver que yo había pasado por su casa, y le había pegado escudos, botones, planchado la túnica y la capa, cepillado y dado vapor al terciopelo del antifaz... todo colgadito y preparado  solo para vestirse. Lleva mirando la ropa dos semanas allí colgada y pensando en que hoy va a ser su dia.

* Hoy toda la mañana sacando los caramelos, las medallitas, las estampitas... calculando en qué bolsillo va a llevar cada cosa ¡hasta una pastilla de paracetamol, por si le duele la cabeza! dos mecheros, por si uno le falla. Pañuelos de papel, las gafas de cerca, jajaja. cepillando y abrillantando los zapatos. En fín, 40 minutos hemos echado en vestirse. Hemos, si. Como si fuera la novia.

* Me ha pedido cocina ligera,  para no tener la tarde pesada, así que le he preparado una humilde sopita de merluza con hortalizas y un puñadito de Basmati. Aún le ha quedado para rematar esta madrugada, cuando vuelva hecho pedazos. 

* Y como me lo consiente todo, también me ha consentido que saque fotos de esas cosas que a mí no me importan nada y a él le importan tanto, para rendirle este pequeño homenaje. Mientras, él, anda por esa Sevilla en primavera sacando a otra: A su Estrella. Ordenando, organizando y velando porque todo salga perfecto.





* Bueno... mañana volverá a ser mi día. xdddd. Lo menos que se merece es toda la atención durante el día de hoy y los previos que ha ocupado en prepararlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario